Los colchones ortopédicos sirven para adaptarse a la forma de cualquier cuerpo humano gracias a su alto nivel de flexibilidad. Sin embargo, antes de explicar para qué sirve un colchón ortopédico, es necesario entender qué funciones cumple un colchón de tales características. Los colchones ortopédicos presentan distintos rangos para permitir que la distribución de los puntos de presión sea óptima, ya que tienen una estructura con distintos niveles de firmeza sobre una superficie flexible, permitiendo una adecuada distribución de los puntos de presión. Saber para qué sirve un colchón ortopédico será de especial interés para personas que sufren problemas de espalda crónicos como hernias o desviaciones de la columna vertebral.

Los colchones ortopédicos, tal y como hemos detallado en el primer párrafo, ayudan a corregir la posición de los huesos mientras dormimos y estimulan la circulación sanguínea, permitiendo aliviar también el dolor de las articulaciones y previniendo su deformación. Pero sobretodo, es importante contactar con distintos fabricantes de colchones para cerciorarnos de que el colchón cumple con las cualidades que solucionan nuestras dolencias. Es decir, hay distintos tipos de colchón y a la hora de comunicar nuestros problemas, hemos de tener en cuenta que cualquier material utilizado para el descanso ortopédico, será de alta densidad y reunirá un sistema de espuma de memoria o de espuma regular que pueda absorber el impacto del peso que causa nuestro cuerpo sobre una superficie. 

Las propiedades de los materiales

Los colchones de espuma siempre son una opción válida en el caso de querer prevenir problemas musculares y su material se utiliza para fabricar colchones ortopédicos de alta calidad. Cada material que compone un colchón ortopédico, ofrece ventajas distintas así como diferentes niveles de apoyo. Ya hemos hablado sobre la capacidad de la espuma para moldearse a cada cuerpo y volver a su forma original pero el uso del aire y el agua, logran efectos similares y suavizan el impacto cuando retiramos el peso.

Además, los colchones ortopédicos,neutralizan el hundimiento y permiten que dormir acompañado no interfiera en la salud de ambas personas. Dicho de otra forma, el colchón ofrece aislamiento postural sin dejar de lado la comodidad y el alivio del descanso hecho a medida. Usted podría compartir cama y aunque el compañero no dejara de dar vueltas, esto no afectaría al lecho sobre el que usted yace. 

Por último, es interesante hablar sobre la esperanza de vida de los colchones ortopédicos ya que es superior a la media debido a su alta calidad. En otros artículos, hemos hablado sobre cada cuánto tiempo deberíamos cambiar el colchón, sin embargo, los colchones ortopédicos admiten variaciones en esas normas que describimos. Siendo el máximo tiempo de uso, de 8 a 10 años, los colchones ortopédicos pueden admitir de 1 a 2 años más de uso debido a su fabricación cualitativa. De esta forma, no solo estamos mejorando nuestra calidad de vida mientras dormimos, sino que también logramos posponer una inversión obligatoria para seguir descansando en armonía.