El embarazo es un momento en la vida de la mujer en que todo cambia. Cambia su cuerpo, su percepción de la vida, sus prioridades y comienza una adaptación a una nueva realidad. Durante los nueve meses que dura el embarazo muchos son los cambios que sufre el cuerpo de la futura mamá y muchas las dificultades a las que se enfrentará. Dormir es una de ellas. Por eso te dejamos unos consejos para lograr conciliar el sueño durante el embarazo.

Las molestias a la hora de dormir vienes, principalmente, en el tercer trimestre. Las náuseas, que pueden haberse dado durante todo el proceso, aunque lo normal es que se de en el primer trimestre; la acidez; la necesidad de orinar con más frecuencia; el aumento de volumen; los movimientos del bebé; y los evidentes cambios que sufre el cuerpo son las principales causas. Todo ello provoca que encontrar la mejor postura para se pueda convertir en casi misión imposible.

Consejos para lograr conciliar el sueño durante el embarazo

Mantener una cierta rutina de sueño es uno de los principales consejos a la hora de lograr el descanso. Una serie de pautas lograrán que puedas mantener esa rutina y conciliar el sueño con mayor facilidad. Mantener la habitación ordenada te ayudará a lograrlo, ya que da la sensación de tener todo en orden antes de dar a luz; mantener una correcta ventilación de la misma también es importante, ya que permitirá que el ambiente no esté cargado. Evitar dormir la siesta y mantener cierto horario te ayudará, al igual que lograr relajarte antes de acostarte en la cama también será efectivo.

Cuando el embarazo llega a su tercer trimestre, los especialistas desaconsejan dormir boca arriba, ya que al dormir en esa postura el útero descarga el peso sobre la columna y los intestinos. Esto puede provocar algunos problemas como dolores de cintura o digestiones pesadas.

La recomendación de los especialistas es dormir de lado y hacerlo mejor sobre el costado izquierdo. Así se evita que el útero se apoye en el hígado (que está en el lado derecho). Además, esta posición es también beneficiosa para el bebé, ya que favorece la llegada de la sangre y los nutrientes a la placenta.

Con el fin de poder encontrarse más cómoda muchas mamás utilizan cojines que se ponen entre las piernas. Con ello se logra evitar los calambres o el cansancio. De hecho existen almohada especiales para ello. También se recomienda acostarse con las piernas elevadas, poner un cojín bajo los gemelos, para aliviar la hinchazón de las piernas y de los pies.