Seguramente, algunos de ustedes, solo piensan en la opción de cambiar su colchón cuando este se rompe, deja de ser suficientemente amplio o lo que es peor, cuando su cuerpo pide un cambio. En el siguiente artículo hablaremos sobre cada cuánto cambiar de colchón, teniendo en cuenta 3 factores esenciales: la adaptabilidad y ergonomía sobre el cuerpo, el tiempo de uso y las estaciones del año. ¿Sabías que pasamos más de 25 años de nuestras vidas durmiendo? Por esta razón es importante saber cual es la vida útil de un colchón y si está fabricado con unos materiales u otros. La información que puedes consultar a continuación te dará suficientes pautas para saber cuánto dura cada material, qué factores se deben tener en cuenta a la hora de comprar y cada cuanto cambiar de colchón.

A partir de los 8 años, los colchones comienzan a perder efectividad y pueden llegar a perjudicar nuestro cuerpo, generando, normalmente, dolores de espalda. Por lo tanto la recomendación general para renovar el colchón es entre 8 y 10 años. Esta fecha de caducidad, irá acompañada de un desgaste progresivo del objeto, teniendo en cuenta que hayamos rotado el colchón una vez al mes durante el primer año y más tarde, durante el cambio de estaciones de invierno a primavera y de verano a otoño. ¿Por qué insistimos en la rotación? Porque un colchón que no haya sido cambiado de posición, se desgastará mucho antes y perderá antes las propiedades que lo caracterizan.

Qué tener en cuenta a la hora de mantener un colchón

En el caso de compartir el colchón con otra persona, el margen de tiempo de cambio puede reducirse ya que si el colchón no proporciona la independencia de lechos adecuada, puede ser perjudicial para nosotros. Cada persona tiene unos hábitos de sueño diferentes y esto puede provocar que el colchón, si no está preparado para que dos personas duerman sobre él, se deforme con mayor facilidad.

Sin embargo, también cabe prestar atención a otros elementos que forman parte de nuestro sistema de descanso e inciden directamente sobre la correcta alineación espinal o el apoyo de las cervicales. Es decir, si alguna vez nos levantamos con molestias, debemos detectar muy bien de qué zona del cuerpo se trata, porque a veces la renovación de las almohadas es la opción correcta. En el caso de que se pregunten, cada cuanto es necesario renovar las almohadas, nuestra recomendación es de utilizarlas, como máximo, 2 años. En el caso de encontrar una almohada específica que se adapte a usted, localice al fabricante para intentar comprar siempre ese mismo modelo u otro con el que comparta los materiales que más le benefician.
Por otra parte, volviendo al colchón, si notamos ciertas irregularidades antes de alcanzar el tiempo su vida útil, deberíamos cambiarlo cuanto antes. Cuando hablamos sobre irregularidades nos referimos a esas abolladuras o huellas que se crean con la forma de nuestro cuerpo y que nos permiten notar los muelles del colchón. Esto puede pasar si el colchón es viejo ya que la degradación del látex o la espuma ya no es capaz de volver a su densidad inicial y se degrada hasta tal punto, que la sensación de hundimiento es notable. Esta situación puede llegar a interrumpir el sueño y a generar incomodidad por falta de adaptación al cuerpo.

Por estas razones, elegir un colchón de calidad, nos asegura un mayor tiempo de mantenimiento en cuanto a las propiedades y la garantía del descanso. Además, asegurarnos de que el colchón esté bien asentado sobre el somier, evitar sentarnos en el borde de la cama para deformarlo y retirar las sábanas para ventilarlo una vez al mes, son pequeños trucos que pueden alargar la vida útil de nuestro colchón.