El móvil, la Tablet, el libro electrónico, el portátil… Nuestras mesitas de noche están abarrotadas de aparatos digitales.

Tienes sueño, te vas a la cama. Miras el móvil, ya no puedes dormir. Seguramente esta situación sea familiar para muchos de vosotros.

¿Por qué nos ocurre esto? Se debe al impacto negativo de la luz azul, interrumpiendo la secreción de melatonina, hormona encargada de inducir el sueño. Cuanta más luz, menos melatonina. Cuanta menos melatonina, menos descanso. Y a menos descanso, más irritabilidad, menos capacidad de respuesta, mayor riesgo de obesidad…

Es el llamado “insomnio tecnológico”, una de las patologías más frecuentes del siglo XXI, mucho más común de lo que podamos imaginar. El momento de mayor actividad con el móvil es antes de irse a dormir. Es más, según algunas encuestas, el 47% de las personas afirma que no pueden conciliar el sueño sin haber consultado su teléfono. Para muchos, el móvil es lo primero que ven al despertar y lo último antes de dormir. Esto nos hace pensar que no somos conscientes del tiempo que destinamos a estos aparatos y que la tecnología puede ser la causante de nuestro insomnio. Podría decirse que vivimos enganchados a los dispositivos móviles como si de una extensión de nuestro cuerpo se tratase.

El problema aumenta cuando hablamos de los adolescentes, cada día llegan menores a las consultas que presentan dificultades para conciliar el sueño. El 98% de ellos utiliza dispositivos móviles a la hora de dormir. Una de las consecuencias es el bajo rendimiento escolar, ya que cuando no descansamos bien perdemos la capacidad de concentración. Además, también presentan cansancio, irritabilidad o hiperactividad.

Los expertos recomiendan no consultar estos dispositivos dos o tres horas antes de irnos a la cama, nos hace más difícil conciliar el sueño. También reclaman a los fabricantes de los mismos el “modo hora de dormir” que cambie esta luz azul que nos impide conciliar el sueño por luces amarillas o rojas.

Hasta entonces, podemos utilizar aplicaciones como Twilight, que aplica un filtro a la pantalla del móvil eliminando la luz azul. De esta manera, ayuda al usuario a dormirse sin problemas.  

En definitiva, el móvil, mientras dormimos, cuanto más lejos, mejor.

Y tú, ¿Cuántos dispositivos móviles tienes en la mesita de noche? Compártelo con nostros dejando tu comentario. 

 Crédito Imagen: Consumer Reports